Autopornografía. (Sergio Mattano)

Mi último intento de suicidio fue en el año '63, cuando todavía no era una mariposa. Luego, todo cambió. Enredado en los escotes de la prostituta de Magdala, contemple la más efímera cosecha de vanidades. Luego llegó Perón y absorvió el néctar que abundaba en el puchero frío.
Entonces me até a las sombras. Lanzé graznidos desde el sótano del aqcua. Invertí en lentes y domé las crianzas.
Un día se abrió la herida y me hice gentelman en sus humedades.
Chomsky y un fernet me dieron alma de zapallo en almíbar.
Un cristal me abrió el vientrre por donde parí a mis padres.
Harto de ser yo, miré y no era.
Lamí las tablas de Port Igné y acuchillé la memoria vacua.
Extendí mis ramas al sol, fui krishna y mahoma y sartre y deleuze.
Tres edades de nylon, tres estados de coma, tres sobres de azúcar en el café.
Soy un silencio
que dice.


1 comentario:

Asociación de Poetas Petisos dijo...

El texto esta muy bueno; lo genial es el descubrimiento de esa última frase que redime cualquier texto.

Ejemplo:

1 kilo de papas
150 gramos de fiambrin
2 cebollas
arroz
dientrifico
medio de milanesa
atun
fideos
morcilla
Soy un silencio
que dice.